El pasado fin de semana, ante el primer “aniversario” de la desaparición del chico Arruga, sus familiares, amigos, vecinos y representantes de organizaciones sociales volvieron a denunciar “la impunidad y la falta de respuestas de las autoridades”, durante un festival artístico que se desarrolló en la plaza de San Justo. Allí se reclamó por “la aparición inmediata de Luciano” y por el cierre del Destacamento Policial de Lomas del Mirador para instalar en esa casa un centro cultural.
“Situaciones alarmantes”.
En la oportunidad, se expresó “la preocupación y las situaciones alarmantes” en torno a este episodio nunca esclarecido, traducidas en que “a la fecha no hay imputados, que nunca se llamó a declarar a los policías que está comprobado participaron de la detención de Luciano, que se adulteraron los libros del Destacamento de Lomas del Mirador, que la principal testigo fue detenida y torturada por policías en un claro hecho de intimidación, que los familiares directos y el abogado que los representa sufrieron varias amenazas y que en el robo -ocurrido a fin del año pasado- a la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense sustrajeron información del caso”.
El letrado Juan Manuel Combi, quien asiste a la familia Arruga, manifestó, en diálogo con este diario, que “las pericias que se efectuaron sobre los libros de guardia del Destacamento de Lomas del Mirador demuestran que se cometieron graves irregularidades, con tachaduras, enmiendas y borrones de nombres, sobre los que nadie dio explicaciones. A partir de estos datos aparece con claridad que se cometieron detenciones irregulares como las de Luciano, que ya lleva un año desaparecido”.
Declararían policías
Al margen de la imputación por adulteración de documento público e incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos que podrían recaer sobre el grupo de diez efectivos policiales que se encontraban prestando servicios en la noche del 30 de enero de 2009, cuando se denunció la desaparición de Luciano Arruga, el resultado de estas diligencias derivaría en que la fiscal Celia Cejas Martín pueda solicitar al Juzgado de Garantías que los sospechosos sean llamados a prestar declaración indagatoria por primera vez.
Cabe recordar que, a tres meses del hecho, la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense le tomó declaración a 25 efectivos del Destacamento de Lomas del Mirador para continuar la investigación, pero no adoptó ninguna tipo de sanciones, ni siquiera transitorias. En consecuencia, todos los policías continúan en actividad y sobre ellos no pesa imputación alguna.
Sobre las intimidaciones que sufrieron aquellos que brindaron su testimonio en el expediente, que sigue caratulado como “averiguación de paradero”, se destaca que “la principal testigo de la causa fue torturada en la comisaría de La Tablada, luego ser detenida sin motivo aparente en el pasado mes de noviembre por más de 24 horas. Hasta llegaron a pedir dinero y sexo a cambio de su libertad, tal como consta en la denuncia por lesiones, intento de coacción y abuso por parte del personal policial”.
“Sobran las evidencias”
La madre de Luciano Arruga, su hermana Vanesa y el abogado Juan Manuel Combi también fueron víctimas de amenazas y hasta de hechos confusos, a los que podría calificarse como “intentos de asesinato”, aunque la muestra más cabal “del interés de algunos sujetos para borrar todo tipo de evidencia fue que en el robo a la secretaria de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Sara Dorotier de Cobacho, en el que aparecieron involucrados ex policías, se llevaron una computadora con los archivos del caso, entre otros documentos”.
“La principal sospecha es que esa noche, Luciano fue detenido y golpeado hasta causarle la muerte. Los rastros hallados en uno de los móviles del Destacamento de Lomas del Mirador y las huellas, como también la presencia de esa patrulla, en la zona del Monte Dorrego -un parque ubicado en las cercanías- son algunas de las evidencias que refuerzan la hipótesis”, precisó el letrado de la familia Arruga.
El adolescente, que a fin de este mes cumpliría 18 años, salió de su casa del barrio 12 de Octubre de Lomas del Mirador cerca de las 21 del 30 de enero, según la denuncia de su mamá, Mónica Alegre, con 1,50 pesos en su poder hacia un cíber. Como el chico no regresó, al día siguiente, la mujer denunció la desaparición en el Destacamento, desde donde se dio intervención al personal de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 7 del Departamento Judicial La Matanza.
En sede judicial se iniciaron actuaciones por “averiguación de paradero”, mientras que los familiares y vecinos del chico desaparecido realizaron luego marchas y “escraches” frente a la cuestionada seccional policial.
La causa pasó luego a manos de la UFI Nº 1 de La Matanza, a cargo de Celia Cejas Martín, quien ordenó una serie de diligencias en procura de determinar qué ocurrió con el chico y si el personal del Destacamento de Lomas del Mirador tiene alguna responsabilidad en el hecho. Ya ha pasado un año y pese a los insistentes reclamos, poco se ha esclarecido y fundamentalmente, Luciano Arruga no apareció con o sin vida.
Fuente: Diario Popular
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