El jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires criticó al juez Norberto Oyarbide, quien cerró la investigación en la causa por las escuchas ilegales
Luego que el juez Norberto Oyarbide diese por cerrada la investigación en la causa por las escuchas ilegales y pase vista a las partes para que opinen si está en condiciones de ser enviada a juicio oral, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, criticó al magistrado y calificó la decisión como “una maniobra política del Gobierno nacional para perturbar” su gestión.
El mandatario porteño señaló que "ésta no es ninguna noticia para mí: la semana pasada dije que dentro de este esquema de trabar, obstruir y fundir la Ciudad no me extrañaría que volvieran los jueces" a los que el Gobierno nacional "puede controlar".
La decisión se tomó sin esperar que la Cámara de Casación, máximo tribunal penal del país, confirme el procesamiento de Macri por "asociación ilícita e interceptación de comunicaciones", debido a que ya pasaron más de dos años sin ninguna decisión al respecto.
El jefe de gobierno porteño está procesado por su presunta participación en una asociación ilícita integrada, además, por el exjefe de la Policía Metropolitana Jorge "El Fino" Palacios, el espía Ciro James y el exministro de Educación de la ciudad Mariano Narodowski.