Cercanos o alejados al oficialismo K, el peronismo intentará pasar este momento de bisagra en su historia, donde se lo encuentra virtualmente partido en dos posturas radicalmente opuestas, y poder seguir su paso triunfal por la conducción de la Argentina , y cumplir con el viejo dicho de la política nacional que dice que “los peronistas son los únicos que saben gobernar”.
Hoy en día se puede ver a un Partido Justicialista fracturado, con fuertes diferencias internas que lo llevará a dividirse aún más de cara al futuro, desangrándose a grandes pasos, llevando al partido político creado por Juan Domingo Perón en los años ’40, a una reestructuración interna que hace recordar a los viejos memoriosos a lo que fue la renovación peronista de los ’80, que catapultó entre otros, a Carlos y Antonio Cafiero.
Una situación tirante y tensa la que se vive dentro del partido político más importante de Latinoamérica, y que puede llevar a que en el 2011 cambie el signo partidario en la conducción del gobierno nacional, si es que las diferencias internas no se logran zanjar políticamente antes de esa fecha.
Es por eso que la Agencia de Noticias CNA lo invita a hacer un recorrido por los distritos donde seguramente el Partido Justicialista irá dividido y deberá dirimir sus diferencias en la elección general sin pasar antes por una discusión interna.
Entre Ríos: en la provincia mesopotámica el poder del PJ estará disputado por el actual mandatario, Sergio Urribarri, de pura estirpe K; y por el otro lado, al ex mandatario y actual titular de la Cámara Baja provincial, Jorge Pedro Busti.
Lo que era un secreto a voces, en las últimas horas el propio Sergio Urribarri se encargó de acabar con las especulaciones, y anunció que en las elecciones del año que viene buscará la reelección en su cargo, armando una nueva discusión interna dentro del Partido Justicialista con su antecesor en el cargo, Jorge Busti.
Esta definición del mandatario K marca la cancha en el PJ entrerriano con una decisión que desde hace tiempo se suponía, pero que ahora con el sí de la boca del propio involucrado, ya ha empezado a calar duro al interior del peronismo, que de esta manera querrá recuperarse de la elección legislativa que el año pasado se perdió en manos del Acuerdo Cívico y Social.
La ventaja de contar con el aparato estatal a su disposición, además de tener el apoyo incondicional de Néstor Kirchner, le dan a Urribarri una fuerza interna que no posee Busti, que lo único que sustenta a su favor son las tres gobernaciones que ha llevado adelante en la provincia mesopotámica desde el regreso de la democracia en 1983.
Santa Fe: la provincia litoraleña tiene a dos sectores del peronismo claramente definidos, uno es el que encarna los ex mandatarios provinciales Carlos Alberto Reutemann y Jorge Obeid por el Peronismo Federal; y el otro el que llevan adelante el presidente del bloque de diputados nacionales del FpV, Agustín Rossi, y el ex canciller Rafael Bielsa.
En la provincia no cabe dudas que el sector mayoritario dentro del peronismo es el que encarnan Reutemann y Obeid, y es por eso que cuentan con todas las de ganar, y a pesar del apoyo que brinda el matrimonio presidencial al tándem Rossi-Bielsa (que por ahora marchan separados en sus ambiciones sin unirse en un proyecto en común), el kirchnerismo no ha podido encontrar a un candidato que pueda tener gran inserción popular.
En Olivos ya se viene hablando de la posibilidad de que el oficialismo encuentre puntos en común con el peronismo disidente, y de esa manera evitar una elección general con dos candidatos de origen peronista, porque entienden que lo único que hará esto es darle mayores posibilidades al Frente Progresista y Social que conduce Hermes Binner, de continuar en el poder por cuatro años más.
Santa Fe hasta el año 2007 fue un distrito históricamente peronista, donde el partido fundado por Juan Perón mantuvo un amplio dominio de la escena política, pero los desaciertos y la política desarticulada entre sus miembros, llevó a que la oposición de alzara con la victoria en la última elección ejecutiva, cosa que Kirchner desde Buenos intenta frenar, para llevar al peronismo nuevamente a la victoria.
Salta: el Justicialismo salteño tiene posiciones encontradas entre el gobernador filokirchnerista Juan Manuel Urtubey, y el ex mandatario y actual senador nacional Juan Carlos Romero, uno de los máximos representantes del Peronismo Federal.
Más allá de algunas ambiciones nacionales que todavía persisten en el interior de Romero, en el peronismo salteño se habla que el senador volverá a pelear por la gobernación, lo que pone las cosas bastante difíciles para Urtubey, que en los últimos meses ha intentado despegarse de la política oficialista y tomar un camino aparte dentro del llamado “progresismo” peronista.
Urtubey ingresó al poder destronando del máximo poder salteño a Romero, y eso le valió ganarse muchos porotos dentro del oficialismo. El paso del tiempo, su alejamiento gradual de las decisiones emanadas desde Balcarce 50, lo llevaron a alejarse del kirchnerismo, para pasar a ser ahora una figura centrada del peronismo y que puede llegar a representar a las nuevas generaciones de dirigentes del PJ que buscan comenzar una forma diferente de encaramar su relación con la sociedad.
La Pampa: la interna del peronismo esta dada entre las figuras representativas del actual mandatario Oscar Jorge, ligado al kirchnerismo, y por el otro se encuentra el ex mandatario Carlos Verna, quien junta tras su figura a todos los intendentes peronistas de la provincia y a sectores independientes disgustados con la política oficial.
Verna ya gobernó La Pampa entre el 2003 y el 2007, y bajo su mandato mantuvo una relación cordial con el kirchnerismo, pero desde su salida del poder la misma ha sido pendular, pasando por momentos buenos y por otros malos, como es el que sucede en la actualidad.
La Pampa está comandada en estos momentos por el oficialista Oscar Jorge, pero el mandatario no tiene las riendas del Partido Justicialista local, sino que quien lleva la dirección del peronismo pampeano es Verna, y de ahí su importancia para mantener al peronismo provincial unido y en la misma dirección que el peronismo nacional.
Una realidad complicada la que vive el peronismo pampeano, el senador Carlos Verna en particular, y que puede llevar a que el radicalismo gobierne la provincia por primera vez desde el regreso de la democracia, por lo que la pelea que mantiene Verna con el matrimonio presidencial puede ser fatal para las intenciones peronistas de mantener lo más alto del poder en La Pampa.
Córdoba: en la Docta también se encuentra la división entre peronismo K y no K, y la batalla está dada entre los sectores que comandan, por un lado el ex mandatario José Manuel de la Sota y el gobernador Juan Schiaretti, y por el otro, los kirchneristas puros, como lo son Eduardo Accastello y Patricia Vaca Narvaja.
El peronismo federal que tiene voz con Juan Schiaretti y en menor medida con De la Sota , aunque la amistad política que tiene éste último con Duhalde prima en muchas ocasiones, tiene todas las de ganar al interior del PJ cordobés, aunque esta injerencia dentro del tradicional partido no le alcanzaría para lograr un triunfo en las elecciones generales.
Pero en épocas de elecciones nada importa para los políticos argentinos, y es por eso que el patagónico le dio la orden a su principal alfil en la Docta , el intendente de Villa María, Eduardo Accastello, a que utilice todos los medios necesarios y que estén a su alcance para tratar de convencer a De la Sota de integrar una lista de unidad en la cual converjan todos los sectores del Justicialismo y que saque al partido de la crisis actual en la que se encuentra sumergido.
Quienes conocen la política cordobesa, afirman que en estos momentos De la Sota estaría dispuesto a escuchar al santacruceño y sus enviados, ya que sabe que por estos días está por demás complicado que el peronismo pueda retener la gobernación cordobesa el año que viene, y que si siguen yendo por separado como en el 2009, lo único que se hace es hacerle el “caldo gordo” a las huestes de Luis Juez y el radicalismo.
Chubut: en la provincia patagónica la pelea está dada entre el gobernador y precandidato presidencial del peronismo no K, Mario Das Neves, y la tropa que responde al ex presidente Néstor Kirchner, como lo es el intendente de Puerto Madryn, Carlos Eliceche.
El gran problema con el que cuenta Das Neves por estas horas es ver quién será su sucesor dentro de su propio espacio, y la pelea está dada entre el senador nacional Marcelo Guinle; el intendente de Comodoro Rivadavia, Martín Buzzi; el jefe comunal de Trelew, Gustavo Mac Karthy; y el ex ministro de Gobierno y Seguridad, Máximo Pérez Catán.
Desde el kirchnerismo local advierten que el Nuevo Espacio peronista seguirá su curso y que presentarán candidatura propia de cara al 2011, y que ese candidato será Eliceche, y es por eso que algunos dirigentes cercanos al matrimonio presidencial impulsan como compañero de fórmula del jefe comunal de Madryn, al diputado comodorense Javier Touriñán, cuya lealtad al proyecto K está fuera de discusión.
El Dasnevismo cuenta con todas las de ganar en esta interna peronista chubutense, aunque la división interna que vive el partido puede hacerle perder adeptos independientes, y so incrementar las por ahora pocas chances que tiene el radicalismo de meterse en la pelea por el máximo poder provincial, y volver a resurgir las viejas épocas de apogeo en Chubut del centenario partido.
Formosa: la política tiene peleas y enfrentamientos que resultan incomprensibles para muchos sectores de la población, ya que ven que todos los miembros que participan de las mismas provienen del mismo riñón político y de la propia estructura partidaria. Esto último es lo que se encuentra pasando en la provincia de Formosa entre el gobernador kirchnerista Gildo Insfrán, y el vicegobernador Floro Bogado.
Insfrán fue el gobernador que está con el santacruceño desde la primera hora, ya que desde un comienzo apoyó la candidatura de Néstor Kirchner a la presidencia de la Nación , aún en los momentos en los que todavía no era el candidato apañado por Eduardo Duhalde para competirle a Carlos Menem en las elecciones del 2003.
En estos momentos, la relación entre los miembros del binomio provincial compuesto por Insfrán y Bogado está rota, y pareciera que no hay marcha atrás en la misma. Un dato a tener en cuenta, es que Bogado fue el primer gobernador de la vuelta de la democracia en 1983 y uno de los políticos locales con mayor peso en la provincia.
Si bien el mandatario formoseño tiene el monopolio casi exclusivo del poder provincial, y en estos años que lleva de gestión, ha hecho y deshecho prácticamente a su antojo en la administración norteña, sin dejar de lado su lealtad hacia el matrimonio presidencial. Floro Bogado cuenta en estos momentos con el importante apoyo del ex gobernador Vicente Joga, mientras que el Diputado Nacional Rafael López se mantiene fiel al gobernador Insfrán.
Misiones: en esta provincia norteña la pelea está dada entre el actual mandatario K, Maurice Closs, y el ex gobernador y uno de los máximos miembros del Peronismo Federal, Ramón Puerta, en lo que se presume que será una batalla cuerpo a cuerpo hasta último minuto.
Luego de más de siete años de poder K, el oficialismo se encuentra dañado en su imagen ante la sociedad, sobre todo después de la derrota que sufriera hace tres años el ex mandatario Carlos Rovira (de estirpe K) en su intento por eternizarse en el poder.
Esto ha acrecentado las chances de Puerta de volver a tener el control de la provincia, aunque sus aceitados contactos con lo que la gente refiere como lo “peor” del peronismo, como es el caso del ex presidente Carlos Menem o el actual jefe de gobierno porteño Mauricio Macri, lo que suele hacerle perder varios puntos al interior de la sociedad misionera.
Santa Cruz: la disputa peronista está dada entre el kirchnerismo que está representado por el propio matrimonio presidencial, más el gobernador Daniel Peralta, la ministra Alicia Kirchner y el ministro Julio De Vido; y del otro lado del mostrador se encuentra el peronismo federal, con figuras como Eduardo Arnold y Sergio Acevedo.
Desde el oficialismo más duro, lanzan duras críticas a algunas actitudes de Peralta, aunque por lo bajo también reconocen que sería el único candidato potable que tiene el kirchnerismo de cara a las elecciones del año que viene, contando a su favor el tener un amplio conocimiento de la realidad de Santa Cruz, inserción y conocimiento en la población, además de experiencia de gestión.
En el oficialismo temen que la dupla Acevedo-Arnold pueda causarle algún daño desde lo electoral al armado K, y es por eso que tienden lazos hacia el peronismo disidente para evitar dos fórmulas peronistas, porque lo único que se lograría sería acrecentar las chances que tiene el diputado nacional Eduardo Costa de lograr la gobernación y destronar al kirchnerismo del máximo poder después de 20 años ininterrumpidos de gobierno.
Un futuro por demás incierto el que le espera al matrimonio presidencial en su propia tierra, con pronósticos derrotistas para la tropa K, y que envuelve al kirchnerismo más duro en un nerviosismo muy grande de cara a las elecciones del 2011.
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