La ganadora de dos Oscar en 1960 por Una mujer marcada (titulada originalmente en inglés, BUtterfield 8) y en 1966 por Quién teme a Virginia Woolf estaba hospitalizada desde hacía semanas en el centro médico Cedars-Sinai de esa ciudad californiana aquejada de problemas cardíacos.
Taylor padecía problemas del corazón desde hacía años y fue operada en 2009 de una fuga en una válvula cardíaca, una intervención que en palabras de la actriz salió "perfectamente bien".
Además de sufrir de diversas neumonías durante su vida, Taylor ha superado en los últimos años problemas de espalda, diversas operaciones de cadera e, incluso, un tumor benigno en el cerebro que le fue extirpado en 1997.
Una lista a la que hay que añadir un pasado de abusos de alcohol y drogas.
Según el portal TMZ, Taylor podría ser enterrada en el cementerio WestWood Village Memorial Park de Los Angeles donde su familia tiene un nicho y donde yacen Marilyn Monroe y Natalie Wood.
Elizabeth Rosemond Taylor había nacido en Hampstead, Londres el 27 de febrero de 1932. Reconocida por su espectacular y deslumbrante belleza y actuación en películas como Cleopatra o ¿Quién teme a Virginia Woolf?, desde los años 50 rápidamente se transformó en uno de los Mitos del Séptimo Arte. Fue también sumamente popular por su tormentosa vida privada y su pasión por las joyas.
Gracias a una condecoración de la reina Isabel II de Inglaterra (Dama Comandante del Imperio Británico) recibió el tratamiento de Dame (Dama), equivalente del masculino Sir.
El American Film Institute la nombró como una de las mejores estrellas femeninas de todos los tiempos (entre las diez primeras).
Tras participar en varias comedias de escasa calidad, se hizo famosa a la edad de 12 años con la película National Velvet (1944), sobre un caballo de carreras. Era una estrella ya en la adolescencia; con 14 años rodó El coraje de Lassie, y poco después una versión de Mujercitas. Su siguiente gran éxito sería El padre de la novia (1950), junto a Spencer Tracy y con dirección de Vincente Minnelli.
Su consagración llegó cuando fue elegida para actuar, junto con James Dean y Rock Hudson, en la película Gigante (1956). Posteriormente fue nominada a los Premios de la Academia, en la categoría de "Mejor actriz", por su trabajo en El árbol de la vida (1957).
Protagonizó junto a Paul Newman el drama romántico Cat on a Hot Tin Roof (La gata sobre el tejado de zinc, 1958). Su interpretación la hizo acreedora de su segunda nominación al premio Oscar como mejor actriz y su primera candidatura al galardón BAFTA como Mejor actriz británica.
Con Una Mujer Marcada (1960), Elizabeth Taylor se llevaría su primer Oscar a la mejor actriz, y su status de estrella quedó reforzado con la película más cara en la historia hasta entonces: Cleopatra (1963).
Por esta película, Elizabeth Taylor fue la primera actriz que cobraba la (para entonces astronómica) suma de un millón de dólares. Sin embargo, varias peripecias la llevaron a superar este récord: los múltiples retrasos y contratiempos del rodaje, y un porcentaje de la taquilla contemplado en su contrato, motivaron que ella terminase cobrando su sueldo multiplicado por siete. Fue en el rodaje de esta película donde conoció a Richard Burton; iniciaron un romance estando ambos casados, lo que provocó un enorme escándalo.
A partir de mediados de la década de 1960 su participación en el cine va perdiendo pujanza, aunque aún tiene ocasión de intervenir en varias películas de relieve, como Reflejos en un ojo dorado y ¿Quién teme a Virginia Woolf?, al lado de su marido Richard Burton. Por este trabajo recibió su segundo Oscar a la mejor actriz.
Mucho más que una actriz ,Liz Taylor debe una parte no menor de su celebridad a su agitada vida. Supo explotar con maestría su turbador e innegable atractivo sexual y dio que hablar a través de sus romances polémicos sus ocho casamientos.
Es, probablemente la actriz que ha sido declarada "la más hermosa del mundo" en más ocasiones que ninguna otra, incluso superando a Ava Gardner. Su rostro se convirtió en símbolo de perfección durante décadas, desde los años 40 hasta bien entrada la década de los 70.
Tan famosa por su carrera cinematográfica como por su vida sentimental, Liz Taylor ha sido objeto de la prensa rosa por sus constantes divorcios y matrimonios y por sus problemas de salud: consumo excesivo de alcohol, una lesión de columna que ha requerido diversas operaciones y un tumor cerebral.
Célebre también por sus labores humanitarias en la lucha contra el sida desde la muerte de su amigo Rock Hudson, colaboró con una sociedad dedicada a la lucha y la investigación de esta grave síndrome.
Fue por este motivo galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1992. Además ese mismo año participó en el concierto en tributo a Freddie Mercury, hablando acerca de la prevención necesaria para combatir el SIDA.
|
||||||||||||||||
| IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. |


