
El portero de un edificio de la Recoleta protagonizó una tragedia pasional, cuando degolló a su mujer para evitar que lo abandonara, acuchilló al policía que custodiaba a la víctima y finalmente terminó muerto.
El policía, que fue llevado al Hospital Churruca en un helicóptero que aterrizó en la avenida del Libertador y Callao, alcanzó a dispararle una vez al agresor, justo cuando el portero estaba cortándose el cuello con el mismo cuchillo con el que había atacado a su esposa y al uniformado.
El increíble episodio ocurrió ayer a las 11 en un departamento del edificio de la calle Arenales 1594, entre Paraná y Montevideo, del barrio de La Recoleta.
Hasta hace seis meses, en la portería del edificio, había vivido allí una joven de Misiones de unos 30 años junto al encargado, oriundo de la misma provincia, de 35, y los hijos de la pareja, de 8 y 11 años.
Precisamente, la tragedia comenzó cuando esa joven -cuyo nombre no trascendió- se acercó esta mañana a la comisaría 17a. de Recoleta, con el fin de solicitar la cooperación de la policía para poder ir a la casa de su ex marido, mediante un oficio judicial, para poder retirar sus bienes. Según se explicó, acompañada por dos oficiales, la joven llegó y se encontró con el portero que, al verla, la hizo pasar junto a uno de los policías, mientras que el otro se quedó en la puerta.
Una vez adentro, la mujer fue hacia su dormitorio, ubicado en un entrepiso, y subió una pequeña escalera para acceder al lugar, seguida por su ex marido, quien hasta ese momento se mostraba cordial ante la presencia de su ex esposa y la policía.
Sin embargo, en un momento, cuando la mujer estaba sacando sus cosas del dormitorio, el dueño de casa se le abalanzó con "un cuchillo de cocina de grandes dimensiones, que llevaba encima, y en un rápido movimiento la degolló", señalaron los voceros. Tras el ataque, la víctima cayó al suelo y murió prácticamente en el acto.
El sargento primero que estaba en el lugar se trabó en lucha con el portero y recibió un profundo puntazo en el costado izquierdo de la zona abdominal. Según revelaron los informantes, en el enfrentamiento el policía le pegó un balazo en la cadera al hombre, quien luego se ocasionó una profunda herida en el cuello con el arma blanca para suicidarse, y después de varios minutos falleció.
Durante la tarde de ayer se generó una polémica en torno a qué herida había provocado la muerte del portero, si el balazo o la herida en el cuello. De acuerdo a los voceros policiales, el portero se habría cortado la yugular, pero aun si hubiera fallecido como consecuencia del balazo, el accionar del policía hubiera estado justificado por su conducta violenta.
Por su parte, el comisario José Pedro Potocar también explicó que el cuchillo era "tipo cazador" y que ya había habido denuncias por "violencia familiar".
Los jefes policiales que hablaron con la prensa señalaron que el suboficial herido, de 35 años, "trató de defender a la mujer pero recibió un fuerte impacto que le ingresó por un costado de chaleco antibala".
Según dijeron, el sargento primero "se encuentra gravemente herido", por lo que fue llevado en coche hasta la esquina de las avenidas Libertador y Callao, donde se lo embarcó en el helicóptero policial que lo trasladó al Hospital Churruca.
Allí quedó internado, donde más tarde se informó que el paciente estaba "estable y en camino de una recuperación".